Amar siempre es un riesgo…
El riesgo de amar a una pareja es enorme, pero nunca nos detenemos a pensar en ello. En el momento, en que decidimos vivir una vida en pareja, existen condiciones que pueden hacer fracasar dicho vínculo, a lo cuál yo le he llamado los riesgos del amor en pareja.
Estos riesgos o peligros en la pareja son: el abandono, la violencia, el desamor, los celos enfermizos y la infidelidad.
Por supuesto, que cuando decidimos formar una pareja, no pensamos en ello, nos juramos amor eterno y de ahí no pasamos en nuestras reflexiones.
Estamos enamorados, creemos y pensamos que a nosotros, jamás, jamás, nos va a pasar algo así.
Cuando una relación se consolida y entra en lo cotidiano, muchas cosas pueden pasar.
No es lo mismo tener una pareja, que vivir en pareja con alguien. Lo cotidiano, las formas de vivir, los hábitos, todo cuenta.
Y un buen día nos damos cuenta de una infidelidad, o tal vez, de que ya no sentimos lo mismo por nuestra pareja, quizá que decidió abandonar el proyecto de pareja.
Y entonces, empezamos a vivir en la amargura del riesgo. La infidelidad lleva a la humillación y a la vergüenza. El abandono a la tristeza y al desamparo. El desamor a la indiferencia e intolerancia. Los celos a la desconfianza y la violencia a vivir con el alma llena de heridas y cicatrices.
Sí te has enamorado y sufres, necesitas comprender cómo has llevado tu vida en pareja.
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